8 videojuegos que te obligaron a hacer cosas que no querías hacer

Hay ocasiones en las que nos toca ser el malo de la película.

El concepto de buenos y malos en los videojuegos puede llegar a ser bastante confuso. Tanto, que hay nombres propios en la industria que, más allá de sus defectos o virtudes como juego, acabaron en el ojo del huracán debido a la polémica generada a su alrededor. Es algo que hemos visto en títulos como Hatred o Spec Ops: The Line, entre otros.

Hay ocasiones en las que la naturaleza de una misión -o del juego en sí- nos plantea la posibilidad de llevar a cabo ciertos actos que a nadie le gustaría cometer en la vida real. Matar a una persona indefensa, acosar a alguien o tomar decisiones inmorales sin dudarlo ni un segundo, así que hoy os traemos una recopilación de 8 videojuegos en los que todos hemos hecho cosas que no queríamos hacer. Por eso te advertimos que a pesar de hablar de forma genérica, sin entrar en muchos detalles, podrías encontrar algunos leves spoilers de los juegos que mencionamos.

Atormentar a los vecinos en Fallout 3: La misión Tranquility Lane de Fallout 3 es muy peculiar, ya que nos propone sembrar el caos de múltiples formas posibles: provocar un divorcio, hacer llorar a un niño, preparar trampas para asustar a una familia y, por último, acabar con la vida de todos los habitantes de la barriada.

Matar, matar y matar en The Last of Us 2: La venganza y el odio es uno de los temas principales de la secuela de la obra de Naughty Dog. Y las cosas llegan a tal punto que no dudamos en acabar con la vida de algunos animales durante nuestro camino en busca de saldar una deuda pendiente. Es duro, pero no nos tiembla el pulso.

Un acto terrorífico en Spec Ops: The Line: En su momento generó polémica, ya que el juego de Yager Development cuenta con una misión en la que nos toca emplea fósforo blanco para atacar al enemigo. El problema son los daños colaterales: una población abrasada y un nivel de sufrimiento que el título nos obliga a presenciar.

Obedecer en BioShock: A nadie le gusta recibir órdenes sin tos ni son, y nosotros nos pasamos muchas horas acatándolas en Rapture. BioShock cuenta con una historia apasionante que siempre se guarda un AS en la manga para sorprendernos. Pasó lo que tenía que pasar, incluso en contra de nuestra voluntad.

Casi todo lo que hacemos en Bully: Cualquier ejemplo puede valer en este juego, pero nos decantamos por un acto terrible como es esa misión en la que nos vemos obligados a tomar fotografías especialmente comprometedoras de una chica menor de edad con la intención de colgarlas a lo largo y ancho del campus.

Hatred en sí mismo: Uno de los juegos más polémicos que hemos visto. Violencia extrema -y explícita- en un título en el que prácticamente recreamos algunas matanzas y actos atroces que lamentablemente ha visto la humanidad en tiempos recientes.


Matar gatos en Postal 2
: Bueno, gatos y cualquier cosa que respire. Postal 2 es un clásico tanto por lo excéntrico que resulta, como por la polémica que siempre ha generado a su alrededor. Gore o extremo son calificativos que se quedan cortos para resumir su propuesta. Y eso que presume de sentido del humor…


Asesinar a civiles en Call of Duty: Modern Warfare 2
No podíamos olvidar la cuarta misión de COD: Modern Warfare 2. ¿Levantar sospechas ante el enemigo y entablar un combate en desventaja o infiltrarnos en sus filas? La segunda opción nos exige a cumplir órdenes… y una de ellas es disparar contra familias inocentes de manera gratuita.

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